¿Qué es un estudio de cortocircuito y qué beneficios ofrece a una compañía?

estudio de cortocircuito

¿Qué es un estudio de cortocircuito y qué beneficios ofrece a una compañía?

Aunque la frecuencia de un estudio de cortocircuito puede significar una carga, su importancia no puede ser sobreestimada.

¿Cómo saber que un interruptor funcionará al momento de tener que interrumpir una falla eléctrica? La verdad es que no hay certeza al respecto. Si las corrientes inusualmente altas exceden la capacidad de los dispositivos de protección, un cortocircuito puede causar una explosión; por esta razón, resulta sumamente importante realizar un estudio de cortocircuito en un sistema eléctrico.

 

¿Qué es?

Un estudio de cortocircuito es un análisis de un sistema eléctrico que determina la magnitud de las corrientes que fluyen durante una falla eléctrica. Comparar esos valores calculados contra las clasificaciones de los equipos es el primer paso para asegurar que el sistema está debidamente protegido. Una vez que las corrientes de cortocircuito esperadas son conocidas, se realiza un estudio de coordinación de protecciones para determinar las características óptimas, clasificaciones y configuración de los dispositivos de protección.

 

¿Por qué se necesita?

Un estudio de cortocircuito determina la corriente de falla disponible en varias ubicaciones a través de todo el sistema eléctrico, y si el equipo está clasificado adecuadamente para la corriente de falla. Para que este tenga la clasificación adecuada, sus necesidades de calificación de interrupción necesitan ser más grandes que la corriente de falla.

Lo mejor es llevar a cabo este estudio después de que el equipo eléctrico ha sido aprobado, pero antes de que llegue al sitio. Si se encuentra que no es apto para corriente de falla, todavía hay posibilidad de hacer los ajustes necesarios antes de que surja un problema. Esto representará un importante ahorro de tiempo y dinero. De no hacerlo, las consecuencias podrían ser desastrosas. El riesgo de arc flash, pérdida de energía y otros daños permanecerían latentes.

Una vez que se conocen las corrientes de cortocircuito, un estudio de coordinación de protecciones debe realizarse para determinar las características, clasificaciones y configuraciones óptimas de los dispositivos de protección del sistema eléctrico.

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¿Con qué frecuencia debe realizarse?

Aunque el estudio debe hacerse durante el diseño del sistema, existe la creencia errónea de que esta es la única vez en la que debería realizarse. El análisis debe llevarse a cabo regularmente, cada cinco o seis años. La frecuencia también depende de cambios de la compañía eléctrica, expansiones en las instalaciones o incorporación de nuevos equipos, como disyuntores, transformadores y cables.

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¿Cómo se realiza?

  1. Recolección de datos: se obtiene la información de todos los componentes de los fabricantes y durante una visita de campo.

  2. Esquema unifilar: se crea un diagrama del sistema de energía que muestra cómo los componentes están conectados electrónicamente. Si ya existe uno, solo se actualiza.

  3. Análisis de computadora: los datos del sistema se ingresan en un software para calcular las corrientes de cortocircuito en varios puntos.

  4. Tabulación de resultados: se crea una tabla para comparar los resultados con las clasificaciones de los equipos. Las áreas problemáticas son marcadas.

  5. Reporte final: incluye recomendaciones detalladas para llevar a cabo acciones correctivas.
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Beneficios de un estudio de cortocircuito

  • Certeza o no de que un equipo es apto para la corriente de falla durante un cortocircuito.
  • Ayuda a evitar apagones y tiempo de inactividad.
  • Esencial para evitar la interrupción de servicios esenciales.
  • Reduce el riesgo de daños e incendios en los equipos.
  • Incrementa la seguridad y evita lesiones eléctricas en las personas.
  • Posibilidad de hacer cambios en los equipos antes de que sean instalados.
  • Determina el nivel de dispositivos de protección que se necesitan.
  • Provee la información necesaria para etiquetar correctamente.
  • Permite cumplir con las regulaciones.
  • Reduce el riesgo de que una instalación enfrente un evento catastrófico.
  • Reduce el riesgo de pérdida de energía en el sistema eléctrico.
  • Incrementa la confiabilidad de un sistema eléctrico y los equipos relacionados.

Fuentes: Power Studies
Carelabs

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