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Los desastres naturales —como incendios forestales, terremotos o inundaciones— deben instar a todas las empresas a preparar sus fábrica para un corte de energía, principalmente, para tener la certeza de que el personal sabe cómo evacuar de manera segura las instalaciones durante la emergencia.

La comunicación es uno de los puntos cruciales, pero es de las primeras cosas que se ven interrumpidas cuando se corta la energía. En estos casos, la compañía debe asegurarse de que su personal esté informado durante todo el incidente y que sea consciente de su función y responsabilidades. Además, tiene que palomear cada uno de los siguientes aspectos para preparar una fábrica para un apagón:

La poda de árboles y otras formas de manejo de la vegetación en sistemas de distribución eléctrica se están volviendo cada vez más críticas en la operación segura y efectiva de las líneas de transmisión y los servicios relacionados. Esta práctica incluye la eliminación efectiva del crecimiento de plantas no deseadas en las áreas que rodean la operación de, en este caso, los servicios eléctricos. Aunque se trata de algo vital, estamos hablando de una actividad demandante y un poco complicada de llevar a cabo.

Los sistemas de aire acondicionado (HVAC por sus siglas en inglés) en un ámbito comercial sirven para brindarnos aire limpio y un ambiente cómodo tanto para los empleados como para los clientes. Aunado a esto, siempre habrá que lidiar con el problema del consumo de energía en las instalaciones durante la temporada calurosa del año. Equilibrar los requisitos de refrigeración y calefacción con las facturas de servicios es un desafío para cualquier propietario de una empresa. La buena noticia es que las siguientes prácticas resultan útiles para alcanzar este objetivo:

En diversas partes del mundo, las industrias suelen enfrentarse múltiples problemas de calidad de energía. Dichas dificultades se traducen en tiempo de inactividad, procesos interrumpidos y productos desechados, lo que deviene en la pérdida de ingresos anuales. Aunque muchos de estos problemas de energía se relacionan con la empresa de servicios públicos, la mayoría se desencadenan desde la instalación —circuitos sobrecargados, fallas, cortes, etc—. En ocasiones, la perturbación más pequeña en la calidad de la energía puede tener efectos desastrosos en los equipos y entorpecer la productividad. Para prevenir y anticiparse a muchos de estos problemas, el monitoreo de parámetros eléctricos es de gran utilidad. Estos son sus principales beneficios:

Es muy común escuchar el concepto “tensión”, “diferencia de potencial” o "voltaje" cuando se habla de electricidad. Si lo analizamos de forma más simple aún, la tensión se describe como la capacidad de hacer que la energía fluya y haga funcionar los dispositivos electrónicos. Los voltajes tienen múltiples rangos para hacer funcionar aparatos eléctricos en diferentes niveles. Sin embargo, para determinar cuál es el más adecuado para cada una de las diversas operaciones, es esencial comprender la diferencia entre alta, media y baja tensión.

Para responder esto, primero debemos recordar que un transformador es un componente pasivo que transfiere energía eléctrica de un circuito eléctrico a otros. La esencia de este equipo —compuesto de un núcleo y dos embobinados independientes (devanados)—, en la regulación de la energía eléctrica, es la capacidad de aumentar o disminuir los niveles de tensión entre circuitos; y al igual que cualquier otro equipo mecánico, necesita aceite para funcionar correctamente.

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